Concursos literarios, ¡la gran estafa!

Hasta aquí he llegado en esto de presentarme a concursos literarios. Y no es sólo por no ganarlos o quedarme entre los de medio pelo. Sino porque ya me cansé de este circuito cerrado de intereses mal disimulados y peor creados. La última experiencia colmó el vaso…

Llevo desde el año 2011 presentándome a concursos de nanonarrativa y micronarrativa con poca fortuna en cuanto a resultados prácticos. A saber:

1. Remuneración económica: NULA
2. Difusión artística: INDETERMINADA (no tengo ni idea de quiénes o cuántos han leído algunas de mis obras que quedaron finalista y fueron publicada tanto en libros colectivos como en ebooks, webs y blog).
3. Proyección profesional: IMPRECISA (diría que la distancia que cubre un guijarro lanzado en un tirachinas).
4. Expectativas de futuro: CONVERTIRME EN CONCURSANTE PROFESIONAL SIN REMUNERACIÓN (No, gracias).

Son tan ínfimos los resultados de esta seudoactividad laboral, que me he planteado muy seriamente divulgar mi obra repartiendo octavillas por la calle o pasarme a la Acción Poética extramuros y muretes.

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Pero no son los exiguos resultados de mis esfuerzos por ganar concursos lo que me ha llevado a este estado de hartazgo y explosión, sino el caradurismo y sinverguencería que se esconden tras las convocatorias de muchos concursos literarios cuyos convocantes son entidades, fundaciones o pequeños negocios privados con ánimo de lucro y poca experiencia en el trato con autores seudoprofesionales, que como yo tenemos el culo pelado de presentarnos a este tipo de llamamientos masivos como plumillas desesperados.

El tintero se lo voy a tirar a Quintero...

El tintero se lo voy a tirar a Quintero…

La última experiencia se llevó en volandas los retazos mi maltrecha tolerancia a estos nuevos timos de la estampita. Hace tres semanas, el 13 de abril, presenté 4 nanorrelatos (140 caracteres) a un concurso organizado por Ediciones Talento Comunicación, siguiendo la sugerencia de un amigo escritor que, como yo, anda en estos fregados. La convocatoria se cerraba el 20 de abril y el 22 de abril, es decir, dos días después, me comunicaron que mi obra sería incluida en la antología de este primer concurso.
Ok! Primera reacción: me alegré por haber sido seleccionada y tan rápido. Segunda reacción: ¿Tan rápido? ¿Tan poca gente se presentó que en dos días ya tenían al ganador, cinco finalistas, la criba y los textos definitivos para el cuerpo de obra? Se me encendieron todas las alarmas. Más sabe el diablo por viejo que por diablo viejo… Me metí en su página web y me encontré algo que terminó preocupándome: ¡¡¡el libro ya estaba a la venta a 13,90€ compra por Paypal!!! Eso sí: el listado de cuentos ganadores aún no estaba disponible, ni para el público ni para los concursantes.

Compra libro de Microrrelatos

Fue el jueves pasado, 30 de abril cuando vi publicada la lista de los autores seleccionados. Entré esperando verme fácilmente entre otros nombres, pero a vista de microscopio no di crédito: el listado contenía unos ¡300 autores!WOWWWW! (algunos repetidos, a saber por qué). ¿Son autores o potenciales compradores?
Y se supone que estos son los mejores (como me aseguraron por email los convocantes). Si tenemos en cuenta que normalmente se publican -siendo generosa- la quinta parte que se presenta, estamos hablando que unos 1.500 autores mandaron sus obras a este concurso, el primero que convoca esta sociedad con lo cual no es un premio aún conocido (yo no me hubiera enterado de no ser por mi amigo).
Rizando el rizo, seguimos haciendo cuentas: si cada autor podía enviar un máximo de 4 relatos, como hice yo, estaríamos manejando la cifra hipotética y desorbitada de ¡6.000 nanorrelatos a valorar!…¡LEÍDOS EN DOS DÍAS DE OCHO HORAS LABORABLES O 24 DE USO REAL si hicieron real uso de ellas!

¡Nooooo! gritaron mis tripas en coral “polifémica”. Pido, exijo explicaciones. Hoy mismo me puse en marcha (aquí en Uruguay son 5 horas menos que en España) y les escribí un bonito mail cargado de suspicacia y babas de dragón de Komodo que pego tal cual:

——-
Estimados Sres.:
Les escribo porque deseo que me aclaren un par de dudas que me han surgido al chequear su larrrrguisima lista de cuentos incluidos en el libro que han publicado como resultas de la convocatoria de su concurso. A título personal deseo saber:

1. CUÁLES DE MIS 4 CUENTOS HAN INCLUIDO EN EL LIBRO:
– LA ALOPECIA DE CIRCE
– D.E.P.
– CONÓCETE A TI MISMO
– BUFÓN

Preciso saberlo por varias razones importantes:
– uno, no es lo mismo que hayan publicado los 4, 3, 2 o 1. No es lo mismo ni para ustedes ni para mí. Y obviamente, no pienso gastarme 14€ en comprarme un libro cuyo contenido he colaborado a crear con mi trabajo no remunerado.
– dos, quiero hacer uso de ellos, ya que no tienen ustedes ninguna propiedad exclusiva como bien no se especifica en sus bases de concurso (Apartado 9 y 10). Así que entiendo perfectamente que puedo presentarlos a otros certámenes o publicarlos en mi blog como me plazca.

2. Este formado de 140 caracteres, señores, no es Microrrelato sino Nanorrelato que se considera género aparte del Micro cuya extensión varia entre las 50 y 200 palabras. Menos de 50 palabras, como en ese caso, se considera nanonarrativa. Léanse los trabajos de DAVID LAGMANOVICH (Argentina, 1927) y de Francisco Garzón Céspedes (Cuba, 1947) que lo definen y explican a la perfección.

Espero su respuesta sobre mi punto 1. pues tengo muchas ganas de contar esta experiencia con ustedes en mi exitoso blog Pago por trabajar.

Atentamente,

—–

A vuelta de correo, recibo lo siguiente:

Buenas Tardes

Nadie esta obligado a comprar absolutamente nada es por ello por lo que ni siquiera nunca se imprimen ejemplares para todos los participantes. No es el objetivo el de lucrarse a costa de nadie. Y si usted lo que desea es que no aparezcan, esta en todo su derecho, nos lo comunica y ahora que están en maquetación se retiran.

Gracias y un saludo

—–

¡¡Ohhhh! ¡Deliciosa respuesta a la que contesté animadamente tal que así, tirando a calentamiento global del intestino:

—-
Ah, interesante… Entonces, ¿cuál es el criterio de selección? Les ha gustado mi obra? ¿O la han incluido en el listado “para hacer bulto” y llenar páginas?
Antes de decidir si les retiro mi obra, EXIJO saber qué cuentos han incluido en la maqueta, es decir, les vuelvo a preguntar lo mismo que en el primer mail, cuestión que no han contestado poniéndose a la defensiva.

En cuanto me respondan, les anunciaré mi decisión sobre la inclusión o exclusión de mi obra.

Quedo a la espera de noticias.

—-

He aquí el derechazo con la izquierda en réplica final:

Creo que nos esta acusando injustamente si fuera para hacer bulto se habrían incluido todas y le aseguro que no se dio tal caso.

Usted es quien con su correo electrónico comienza a atacar sin antes leer las bases.

Bufón y D.E.P.

Pero vistas sus acusaciones y como indican las bases ya somos nosotros los que a nuestro criterio las retiramos.

Gracias

——

Como aún no me había despachado a gusto, hinqué el diente por última vez saboreando cada sílabas cual tiburón su carnaza kosher:

Estimados Sres.: Les recomiendo que en el futuro hagan ustedes las cosas con mayor profesionalidad y transparencia. Es decir, primero, publiquen en su página, sin tantas prisas, el número de participantes a sus convocatorias. Segundo, un listado de finalistas. Tercero, el listado definitivo de publicados.

Y si retiran mi obra simplemente porque les he manifestado mi descontento con su forma de actuar, pues hagan lo que tengan que hacer que yo haré lo propio.

Atentamente,
——

Es increíble el nivel de desfachatez. No sólo se sienten ellos ofendidos sino que me “castigan” retirando mi obra, el talón de Aquiles del escritor, su hijo prodigo que orgulloso de su creador, lo defiende a capa y espada. Así señores, con esto y un mostacho, les digo: “Hola, soy Diego Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir”.

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Así las cosas, no más tazas de esos caldos que saben a rayos.

Por cierto, Bufón y D.E.P. -en mi criterio- son de los más flojos de los 4 nanos que envié. Que los juzgue el RESPETABLE, el único ente público que lee en privado, al que pienso entregar mi trabajo GRATIS.

Nanos incomunicación

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5 comentarios en “Concursos literarios, ¡la gran estafa!

  1. Con inteligencia y mucho sentido del humor, en mi modesta opinión lo has clavado.
    Aquí, en estos “concursos”, no hay gato encerrado, ¡hay una cárcel gatuna!
    Saludos.

    Me gusta

  2. Para mí, la gente que así actúa más que poco o nada profesionales y muy por encima de eso, son gente espabilada que vive de tomar el pelo a la gente de buena fe. En un país como Dios manda a esta gente se les llama estafadores y no se les deja progresar. En esta España de charanga y pandereta triunfan los graciosillos, los impresentables y la gente que anda metida en corrupciones y corruptelas como la cosa más natural del mundo. Yo, que también escribo, hace años medio caí en una historia parecida y que todavía funciona y me siguen enviando cada dos por tres propaganda para que participe. Yo fui más avispada o les ve el rabo a la primera de cambio cuando me seleccionaron el poema pero lo único que querían era que comprase un libro en el que yo tampoco podía ver si estaba o no mi poema. No me fie. No envié más y….por supuesto, no compré el libro.
    Ánimo, sigue escribiendo y manda a concursos más serios .Los hay.
    Isabel

    Me gusta

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