Paso del trabajo mental al manual

Harta de buscar y no encontrar, decidí abandonar la búsqueda. Pasando de malvenderme barata, intenté vender baratijas y trabajitos a mano, es decir, Artesanía. Pero no es oro todo el latón que reluce…

Pensé que las manualidades bien hechitas serían una salida digna a mi desesperada situación profesional. Como no sabía ni coser un botón y de natural soy torpe con las manos y los pies, decidí apuntarme a cursillos y formarme sin deformarme. Me esforcé a tope: no falté a clase (ni por fuerza menor), compré las mejores materias primas, practiqué en mi casa… Ojalá hubiera hecho el Camino de Santiago: quizá me habría salido un novio que me sacara del mercadillo.

Como nadie fracasa a priori ni escarmienta en cabeza ajena, tuve que probar y no aprobar para darme cuenta de que el universo me dio torpeza y mala estrella (la mía era un meteroide que se estrelló contra un trozo de chatarra espacial). En mi línea, saqué mucho trapo sucio y nada en limpio.

– Curso de sandalias planas de polipiel: Pisar sin garbo
Vi el anuncio pegado en una farola y sin pensarlo me apunté. Soy adicta a los zapatos y hacérmelos yo era un sueño húmedo. Tomé mis pies como molde para las primeras sandalias. Elegí un modelo muy hippie de tiras finitas en polipiel roja y suela del mismo color. Con algunos pegotes de cola, en conjunto quedaron decentes. Me las puse encantada y salí a la calle con un calorazo que el asfalto se derretía. Como me sudan mucho los pies, el pegamento se ablandó. Las sandalias empezaron a aflojarse y, entre los efluvios de cola y el calor, di un traspiés. Se me soltó una correa, me pisé con el otro pie y salté de bruces contra una farola. Se partieron las tiras de las dos sandalias y las tiré. Llegué a casa con un chichón, las plantas negras y los empeines desteñidos al rojo vivo.

– Curso de plástico reciclado: Plastic Inferno
Hacer pendientes y anillos de plástico de botellas de agua recicladas me pareció bonito a la par que ecológico. Me puse a ello con tenacidad, pero recortando cuellos de botella me fui haciendo una idea de la dificultad de la tarea. Lo peor llegó al tener que fundir plástico con un soplete: me dio miedo, me puse nerviosa, me sudaron las manos, me resbaló el soplete y me quemé las cejas y 2/3 de flequillo. Gracias que no sudo queroseno, que sino a lo bonzo me habrían sacado del taller. Creo que tengo para dos meses de gafas de sol, sombrero calado y pantalla total.

Curso de collares de cuentas y abalorios: Vaya cuento de cuentas
Retomé el hilo para pasar cuentas de collares. Compré los abalorios más caros que encontré. Quería la mejor materia prima. Hice tres collares de diferentes largos y colores, que me quedaron preciosos, aunque lo pagué con la sangre de mis dedos agujereados a pinchazos. De tanto chupármelos se me borraron dos o tres huellas dactilares. El curso acabó con éxito y salimos a celebrarlo. Me puse mis collares que fueron muy elogiados, pero en una de mis visitas al lavabo se engancharon no sé cómo en la manija de la puerta y al intentar desenredarlos se rompieron. Al ver saltar las cuentas por el suelo me agaché rápidamente a recogerlas y me quedé clavada como una tabla de planchar. Entré por urgencias con una lumbalgia de pronóstico reservado. Sólo recuperé cinco abalorios.

Curso de trencadís: Pim, pam, toma en la manita
Furiosa con el mundo, conmigo y con el Universo de Marvel, me apunté al curso de artesanía más heavy que encontré: romper porcelana a martillazos. Empecé pasándomelo bomba haciendo el Thor y terminé quemada. Mi primera loseta quedó preciosa: una mariposa de colores. Pero en uno de esos arrebatos “rompiendo la Porcelanosa”, con el sudor de la mano se me escapó el martillo que cayó volando como el Mjölnir sobre mis indefensos dedillos.

La cerámica quedó hecha añicos, ideales para baños y cocinas, y mis dos falanges rotas e inmovilizadas con una bonita escayola hasta la mitad del antebrazo. La decoré con abalorios, plástico reciclado, trozos de polipiel y cerámica de colores: mi mejor trabajo hasta la fecha.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s